ŔQué preguntan los recièn llegados?
excerpted © 1992
A.S.A.A.
ŔQuŽ es
la adicci—n al sexo y al amor?
A.S.A.A.considera que la adicci—n
al sexo y al amor es una enfermedad, una enfermedad progresiva que no
desaparece pero que como muchas otras se puede "frenar".
Puede manifestarse de diferentes formasŃincluyendo (pero sin limitarse a ella)
una necesidad compulsiva de sexo, una dependencia enorme de una o varias personas
y/o una preocupaci—n cr—nica por el amor rom‡ntico, el coqueteo o la fantas’a.
Existe un patr—n obsesivo/compulsivo sexual o emocional (o ambos a la vez), en
el que las relaciones o actividades sexuales amenazan cada vez m‡s la carrera,
la familia y al respeto a s’ mismo.
Si no nos curamos de esta adicci—n, las consecuencias que produce empeoran con
el paso del tiempo.
Antes de conocer A.S.A.A.muchos de nosotros nos consider‡bamos marginados sociales,
pervertidos o en el mejor de los casos personas carentes de fuerza de voluntad.
Otros cre’an que buscaban aquello "que se merec’an" o "a lo que ten’an derecho".
Cre’an que ten’an derecho a la satisfacci—n de todos sus deseos.
La teor’a de A.S.A.A.es que los adictos al sexo y al amor pueden recuperarse
si siguen un programa sencillo que ha demostrado su eficacia en cientos de hombres
y mujeres.
ŔQuŽ es Adictos al Sexo y al Amor An—nimos?
Adictos al Sexo y al Amor An—nimos es una comunidad de hombres y de mujeres que
se mantienen sobrios ayud‡ndose unos a otros.
Esta misma ayuda se la ofrecen a cuantos deseen recuperarse.
Como todos los miembros de A.S.A.A.somos adictos, estamos seguros que le sorprender‡ la
atm—sfera de comprensi—n mutua que va a encontrar, as’ como el conocimiento profundo
que nuestros miembros tienen de la adicci—n.
Sabemos muy bien quŽ significa padecer esta enfermedad y recuperarse de ella.
ŔEn
quŽ consiste la sobriedad?
La
sobriedad es la vuelta al libre albedr’o, a la salud y a la dignidad
personal que se produce al admitir la derrota ante la adicci—n al sexo
y al amor y a la consiguiente participaci—n activa en el programa de
los doce pasos de restablecimiento de A.S.A.A..
No existe una receta śnica para llegar a la sobriedad, ya que los patrones de
adicci—n al sexo y al amor var’an.
Sin embargo, cada miembro identifica y define Žl mismo en quŽ consiste su conducta
adictiva y alcanza la sobriedad al abstenerse de la misma d’a a d’a.
ŔC—mo
puedo averiguar si soy adicto?
S—lo
usted puede decidir si tiene una adicci—n f’sica, mental, emocional y
espiritual al sexo y al amor.
Puede asistir a varias reuniones y ver si usted se identifica con otros adictos
al sexo y al amor.
La lectura del folleto "La adicci—n al sexo y al amor:40 preguntas para el autodiagn—stico" le
ayudar‡ a evaluar sus actividades sexuales, su comportamiento rom‡ntico y sus
enredos emocionales.
ŔQuŽ sugiere
A.S.A.A.a los nuevos miembros?
Segśn
nuestra experiencia los miembros que de verdad se restablecen hacenlo
siguiente:
A. Definen en quŽ consisten sus actividades adictivas. Empiezan por lo que saben
ahora mismo y a–aden m‡s tarde si lo consideran necesario.
Es en esto en lo que consiste la definici—n de sobriedad.
B.No se dejan arrastrar por la adicci—nŃhoy, en este momento, pase lo que pase.
C.Asisten a las reuniones con regularidad.
Otras reuniones de grupos que practican los doce pasos pueden resultar śtiles.
D.Se integran en un grupo de A.S.A.A.o fundan uno nuevo.
E.Participan activamente en su grupo y en A.S.A.A.en su conjunto.
F.Saben quŽ miembros han permanecido sobrios cierto periodo de tiempo, se tratan
con ellos y se benefician de su experiencia, fortaleza y esperanza.
G.Tienen padrino o se ven frecuentemente con otro miembro durante el
periodo
de duraci—n del s’ndrome de abstinencia.
H.Le piden diariamente ayuda a un Poder superior a ellos mismos, sean creyentes
o no.
I.1)Dedican un periodo de tiempo a la oraci—n cada ma–ana, diciendo: "Ayśdame
a mantenerme alejado durante el transcurso de este d’a de(...)".
..2)Dedican un periodo de tiempo a la oraci—n por la noche en el que agradecen
la ayuda recibida durante el d’a.
ŔQuŽ es
una conducta adictiva?
Conducta adictiva es aquel comportamiento que hemos definido como tal al redactar
la lista de nuestros comportamientos adictivos.
Esta actividad se caracteriza por la pŽrdida de control sobre la cantidad, frecuencia
o duraci—n de la misma.
Esta pŽrdida de control siempre produce consecuencias autodestructivas muy perjudiciales
que con el tiempo se agravan.
Los patrones de conducta y por lo tanto la lista de conductas adictivas puede
variar mucho de un miembro a otro.
Puede incluir la promiscuidad obvia con innumerables individuos; actos realizados
en solitario como la masturbaci—n compulsiva, el "fisgoneo" (voyeurismo) y el
exhibicionismo; obsesiones con fantas’as o con el amor rom‡ntico; tambiŽn puede
incluir problemas de dependencia de una o m‡s personas.
Algunos patrones adictivos comprenden todo lo anterior, pero lo m‡s normal es
que se produzcan en una o dos ‡reas importantes.
ŔQuŽ debo
de hacer si me inquieta mi conducta?
Busque ayuda. A.S.A.A.se la puede proporcionar.
Usted tiene la posibilidad de recuperarse.
ŔQuŽ puedo
hacer cuando el deseo de pasar a la acci—n se apodera de m’?
No se deje arrastrar por sus impulsos, vaya a una reuni—n y pida ayuda.
Respire profundamente, pida ayuda a su Poder Superior y llame a otro
miembro
por telŽfono.
El deseo desaparecer‡ tarde o temprano y usted saldr‡ fortalecido de esta experiencia.
ŔQuŽ es
el s’ndrome de abstinencia?
El s’ndrome de abstinencia es un proceso que atraviesan los adictos al
interrumpir
sus actividades.
Produce una serie de s’ntomas que no se pueden eludir, que no hay m‡s remedio
que aceptar.
Es m‡s llevadero en compa–’a de otros miembros.
Muchos de los s’ntomas son tan dolorosos y molestos como los que causa el s’ndrome
de abstinencia del alcohol o el de las drogas.
Se producen anhelos intensos y ansiedad, miedos, deseos de suicidio, sentimientos
de fracaso y obsesiones con el envejecimiento, las enfermedades y la muerte.
Las depresiones, los enfados, el empe–o en no aceptar la realidad, as’ como momentos
en los que se ve todo de color de rosa, pueden producirse en proporciones diferentes.
ŔQuŽ es
una reca’da?
Es
la vuelta a la conducta adictiva, por muy breve que esta sea.
La experiencia nos muestra que las reca’das no "ocurren por casualidad".
Los miembros que las han tenido dicen que obedecen a razones muy concretas
y
que conducen a la degradaci—n de la persona.
Hab’an olvidado que eran adictos y se hab’an confiado demasiado.
Estaban demasiado ocupados en las tareas cotidianas o con las relaciones sociales
y olvidaron la importancia de abstenerse de ciertas conductas.
Permitieron que el cansancio se apoderara de ellos y sus defensas mentales y
emocionales estaban muy bajas cuando les invadi— el deseo de dejarse llevar por
la adicci—n.
De cualquier forma, no utilizaron la ayuda de la que dispon’an.
Hab’an soltado su salvavidas que es A.S.A.A..
Ser sinceros y rendir cuentas a otro miembro o en una reuni—n puede eliminar
el sentimiento de desesperaci—n que la reca’da provoca y ayudarnos a volver al
lugar en el que nos encontr‡bamos.
ŔQuŽ es
un padrino y c—mo lo elijo?
Un
padrino es un miembro con un cierto periodo de sobriedad, que conoce
el nuevo tipo de vida al que aspiramos y que est‡ dispuesto a hacer part’cipe
de su experiencia, fortaleza y esperanza a algśn reciŽn llegado de forma
personal.
Normalmente es el reciŽn llegado el que pregunta al miembro "veterano" sobrio
si desea ser su padrino.
El padrino en potencia se reserva el derecho de aceptar o rechazar la propuesta
y/o puede sugerir que se dirija a otro miembro sobrio que Žl considere m‡s adecuado
para esta funci—n.
La relaci—n padrino-ahijado se basa en la confianza mutua y cualquiera de los
dos puede darla por finalizada cuando lo desee.
ŔQuŽ es
el autoenga–o?
Negar la existencia de un problema es una forma normal de resistencia
entre los "novatos" y
otros que encuentran dif’cil de aceptar su condici—n de adictos al sexo.
Existen varias formas de autoenga–o:
"Mi caso no es tan grave como el de la gente que va a las reuniones";
"no soy adicto porque pertenezco a una buena familia";
"una vez m‡s no hace da–o";
"voy a verlo/a otra vez pero sin mantener relaciones sexuales";
"de ahora en adelante seremos s—lo amigos";
"no me va a dejar tranquilo/a por lo tanto no puedo hacer nada".
La pr‡ctica diaria del programa de A.S.A.A.soluciona este problema.
ŔEn
quŽ consiste el rendir cuentas?
En
muchas de nuestras reuniones existe una parte dedicada a la rendici—n
de cuentas.
Los miembros que creen que est‡n en peligro de dejarse arrastrar por la adicci—n
expresan ante el grupo c—mo se sienten y lo que piensan, as’ como las situaciones
que contribuyen a crear el peligro.
Se puede hablar de estos problemas con el padrino o con miembros individuales
del grupo.
Lo mejor es hacerlo diariamente.
ŔEn
quŽ consiste el coqueteo?
El coqueteo precede a la acci—n.
Los adictos tratan de despertar el interŽs de una posible pareja sexual
y amorosa
utilizando maniobras ocultas ambiguas, miradas, vestidos, etc.
El resultado puede consistir en un acto sexual con otra persona o tambiŽn en
alguna actividad sexual o de naturaleza emocional en solitario.
ŔQuŽ significa "un
poder superior a nosotros mismos"?
Antes de conocer A.S.A.A.la mayor’a de los adictos al sexo y al amor ya nos
hab’amos dado cuenta de que Žramos incapaces de controlar la adicci—n al sexo
y al amor.
Se hab’a convertido en un poder superior a nosotros.
La experiencia nos ense–a que para alcanzar y mantener la sobriedad sexual y
emocional, los adictos al sexo y al amor necesitamos aceptar y confiar en un
Poder externo al que hemos de reconocer como superior a nosotros mismos.
Algunos miembros consideran al grupo ese Poder superior, mientras que otros prefieren
otras interpretaciones diferentes de dicho Poder.
La mayor’a adopta el concepto de Dios tal como cada individuo lo entiende.
ŔPodrŽ en
el futuro disfrutar del sexo y del amor?
El
amor y el sexo en el seno de una autŽntica relaci—n de pareja no despiertan
la adicci—n.
Este tipo de relaci—n encarna aquello que con tanta desesperaci—n busc‡bamos
en vano en otros sitios.
El camino hacia ese tipo de relaci—n exige un enorme trabajo de reparaci—n previo.
S—lo despuŽs de realizarlo estaremos en condiciones de recorrerlo.
Primeramente hemos de cultivar nuestra integridad personal y nuestra dignidad
manteniŽndonos sobrios d’a a d’a y siguiendo los doce pasos.
La integridad personal es el resultado natural de nuestra decisi—n de confiar
en Dios, limpiar nuestro interior y de ayudar a los dem‡s. |